San José (19 mar; si cae domingo se anticipa al sábado). (Id=218)
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Antífona de Entrada

Celebremos con alegría la fiesta de san José, el siervo prudente y fiel, a quien el Señor puso al frente de su familia.
Ecce fidelis servus et prudens, quem constituit Dominus super familiam suam

[Misa]

Se dice "Gloria".

Oración Colecta

Oremos:
Dios todopoderoso, que quisiste poner bajo la protección de san José el nacimiento y la infancia de nuestro Redentor; concédele a tu Iglesia proseguir y llevar a término, bajo su patrocinio, la obra de la redención humana.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

El Señor Dios le dará el trono de David, su Padre

Lectura del segundo libro de Samuel
7, 4-5a.12-14a.16

En aquellos días, el Señor dirigió esta palabra a Natán:
"Ve a decir a mi siervo David: Cuando hayas llegado al final de tu vida y descanses con tus antepasados, mantendré después de ti un descendiente salido de tus entrañas y consolidaré su reino. El edificará un templo en mi honor y yo mantendré para siempre su realeza. Seré para él un padre y él será para mí un hijo. Tu dinastía y tu realeza subsistirán para siempre ante mí, y tu trono durará por siempre".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 88, 2-3.4-5.17 y 29

Su descendencia perdurará eternamente.
Semen eius in aeternum manebit

Cantaré eternamente el amor del Señor, anunciaré por siempre tu fidelidad. Proclamaré: "Tu amor es un edificio eterno, tu fidelidad está firme en los cielos".
Su descendencia perdurará eternamente.
Semen eius in aeternum manebit

He sellado una alianza con mi elegido, he jurado a mi siervo David: "Afirmaré tu descendencia para siempre, consolidaré tu trono por todas las edades".
Su descendencia perdurará eternamente.
Semen eius in aeternum manebit

El me dirá: "Tú eres mi Padre, mi Dios, la roca que me salva". Mi amor hacia él será eterno, y mi alianza con él, firme.
Su descendencia perdurará eternamente.
Semen eius in aeternum manebit

Segunda Lectura

Esperando contra toda esperanza, Abrahán creyó

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos
4, 13.16-18. 22

Hermanos: Cuando Dios prometió a Abrahán y a su descendencia que heredarían el mundo, no vinculó la promesa a la ley, sino a la fuerza salvadora de la fe. Por eso la herencia depende de la fe, es puro don, de modo que la promesa se mantenga segura para toda la descendencia de Abrahán, que no es sólo la que procede de la ley, sino también la que procede de la fe de Abrahán, que es padre de todos nosotros. Así dice la Escritura: Te hago padre de muchos pueblos; y lo es ante Dios en quien creyó, el Dios que da vida a los muertos y llama a la existencia a las cosas que no existen.
Abrahán creyó contra toda esperanza que sería padre de muchos pueblos, según le había sido prometido: Así será tu descendencia. Lo cual le fue tenido en cuenta para obtener la salvación.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Dichosos los que viven en tu casa, Señor, alabándote siempre. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Beati qui habitant in domo tua, Domine, in perpetuum laudabunt te

Evangelio

José hizo lo que le había mandado el ángel del Señor

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
1, 16.18-21.24a

Gloria a ti, Señor.

El nacimiento de Jesús fue así: su madre María estaba prometida a José y, antes de vivir juntos, resultó que esperaba un hijo por la acción del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió separarse de ella en secreto. Después de tomar esta decisión, el ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo:
"José, hijo de David, no temas aceptar a María como tu esposa, pues el hijo que espera viene del Espíritu Santo. Dará a luz un Hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque el salvará a su pueblo de los pecados".
Cuando José se despertó hizo lo que el ángel del Señor le había mandado.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Se dice "Credo".

Oración de los Fieles

Celebrante:
Oremos, hermanos y hermanas, al Señor, y pidámosle que se acuerde de nosotros, obra de sus manos:
(Respondemos a cada petición: Escúchanos, Señor).

Para que el Señor, que puso en manos de san José el cuidado de su Verbo hecho hombre, asista a los pastores de la Iglesia, en manos de los cuales ha establecido los sacramentos de la gracia y los dones de la salvación, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.

Para que el Señor, que ha querido que san José fuera patrono de la Iglesia y padre de su familia, derrame el espíritu de oración y de generosidad en los hogares cristianos, a fin de que surjan abundantes vocaciones para el servicio de la Iglesia y para la predicación del Evangelio, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.

Para que el Señor, que puso la tierra al servicio del ser humano y le dio la misión de cultivarla, conceda a los trabajadores el sustento necesario y una vida digna y feliz, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.

Para que el Señor, que permitió que san José fuera turbado por la incertidumbre y la duda y tuviera que huir de su tierra, venga en auxilio de los emigrantes y de todos los que viven en medio de dudas y tormentos, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.

Para que el Señor, que quiso que san José fuese asistido por Jesús y María en el momento de su tránsito, sea benigno y misericordioso con los agonizantes y nos asista en la hora de nuestra muerte, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.

Celebrante:
Que nos ayuden, Señor, los méritos de san José, esposo santísimo de la Madre de Jesús, y que, por su intercesión, consigamos los bienes que, por nuestra debilidad, no nos atrevemos a esperar.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Concédenos, Señor, celebrar esta Eucaristía con el mismo amor y pureza de corazón con que se entregó san José a servir a tu Hijo, nacido de la Virgen María.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Misión de san José

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria en la solemnidad de san José, el hombre justo que diste por esposo a la Virgen Madre de Dios, el fiel y prudente servidor a quien constituiste jefe de tu familia para que, haciendo las veces de padre, cuidara a tu Hijo unigénito, concebido por obra del Espíritu Santo, Jesucristo, nuestro Señor.
Por él,
los ángeles y los arcángeles y todos los coros celestiales, cantan sin cesar el himno de tu gloria:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Alégrate siervo bueno y fiel. Entra a compartir el gozo de tu Señor.
Euge, serve bone et fidelis:intra in gaudium Domini tui

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Señor, protege sin cesar a esta familia tuya que se alegra hoy al celebrar la festividad de san José, y conserva en ella la vida de la gracia que le has comunicado por medio de la Eucaristía.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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